La mala suerte de Julián

Esta semana salí con mi coche en dirección a Marbella, a un asunto importante tenía que resolver. Llegué a una rotonda y la Guardia Civil me dio el alto. Me pidieron los papeles del vehículo y mi carné de conducir. El resultado fueron dos sanciones, una por no pasar la ITV y otra por tener el carné caducado.

Traigo aquí esta pequeña experiencia tan negativa para mí para haceros ver lo que siempre os digo a todos: somos resultado de lo que hacemos y no de fuerzas naturales que nos obligan a hacer tal o cual cosa. Digo esto porque ya tenemos muy cerca competiciones padelísticas y tenemos que dar lo mejor de nosotros, que no es otra cosa que trasladar lo que practicamos entre semana de entreno TRASLADAR LO QUE PRACTICAMOS ENTRE SEMANA DE ENTRENO A LA COMPETICIÓN.

Haremos la correspondiente atribución después de las competiciones deportivas y es deseable que las valoraciones las hagamos en términos de actuación y desempeño y no en función de golpes en la red de bolas en no sé qué punto o juego. Esto no hace nada más que enmascarar la realidad de lo que pasó, y es que perdiste el partido a veces antes de salir a la pista, porque te tocó jugar contra no sé qué jugador de tal o cual ránking.

Cada jugador debe ser realista y honesto con su esfuerzo y sacrificio, y así irá poco a poco consiguiendo sus logros deportivos. Y os aseguro que eso no tiene nada que ver con la suerte o las bolas que se quedan en la red.

Igualmente, es deseable hacernos responsables de nuestro sacrificio y reconocer que tenemos delante a jugadores que también tienen un esfuerzo detrás de ellos mismos. Hasta ahora los resultados salen porque hay trabajo y entrega por vuestra parte, y tened claro que estamos orgullosos de vosotros vuestros padres, madres y entrenadores.

No sirve de nada pensar que la suerte es importante en lo que hago. Lo correcto, a mi juicio, es reconocer los fallos cuando son ciertos y refutarlos cuando no lo sean. Pero es evidente que el único responsable de no pasar la ITV soy yo y no la Guardia Civil que me paró. Lo mismo os pido a vosotros en el colegio, con vuestros padres, en Prodigy… dejemos la suerte de lado y entrenemos fuerte. Entonces jugaréis como entrenáis.

Termino con una historia muy antigua que me contaban de pequeño y que me ha servido de mucho en la vida.

Caminando por la selva iba un individuo cuando se topó con un león dormido. Poniéndose de rodillas ante él, murmuró:

– ¡¡Por favor, no me comas!! – La bestia siguió durmiendo y roncando. Esta vez el señor gritó:
– ¡¡¡Por favor, no me comaaaasss!!! – El animal no se dio por enterado. Temblando, abrió las mandíbulas y acercó su cara a los colmillos para volver a gritar el ruego… Pero fue inútil. El animal no se despertó. Histérico, comenzó a darle patadas en el trasero:
– ¡¡¡No me comas!!! ¡¡¡ No me comas!!! ¡¡¡No me comas!!! – El león despertó, saltó sobre él y, furioso, comenzó a devorarlo. El hombre se quejó:
– ¡¡Qué mala suerte tengoooo!!

Conclusión: Hagamos que las cosas sucedan, porque ésa es la clave del éxito personal. Aunque siempre nos quedará pensar: ¡Qué mala suerte tiene Julián!”

1 Comentario

  • MAR Publicado 12 abril, 2018 7:19 pm

    Gracias Julian, por mandarme enlace de tu página. Me ha encantado y.. entre otras cosas… me ha hecho mirar mi carnet de conducir…. estaré pendiente pk me xaduca en junio…. jejeje. …un saludo.

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