La pregunta motivadora

Nuevamente, escribo este artículo motivado tras una pregunta que me persiguió durante toda mi vida universitaria y que nunca encontré los suficientes apoyos para cambiar el contexto donde se producía, y cómo se producía el aprendizaje.

Esta semana, un experto entrenador y estudioso del pádel, me preguntó lo siguiente: “Julián, ¿por qué hay personas que aparentemente no aprenden y otras van más rápido en el aprendizaje de nuestro deporte?” (Yo añado otras disciplinas deportivas, estudios, asuntos personales…).

¡Ojo!, aprender siempre se aprende, la mayoría de las veces de forma accidental, otras por ensayo y error, es decir, por repetición del gesto técnico, o simplemente como ocurre con la mayoría de los menores, que en muchas ocasiones es simplemente un hecho madurativo.

El aprendizaje es un cambio relativamente permanente en el comportamiento causado por la experiencia.

Voy a poneros dos ejemplos:

  1. Un niño de un año no puede, ni sabe abrir una puerta, pero cuando cumple dos años ya es capaz de abrir esa puerta. ¿Aprendió? NO, solo adquirió la suficiente fuerza para mover el pomo.
  2. La conducta de comer está determinada por muchos factores: una persona come según el hambre que tenga, lo que le guste la comida, el esfuerzo que tenga que realizar para conseguirla y si sabe o no dónde está. De todos estos factores, el último implica necesariamente aprendizaje.

Lo que se observa es la ejecución de la conducta, no el aprendizaje de la conducta. No se puede considerar automáticamente que un cambio en la ejecución, refleje un aprendizaje. Como veis, la conducta está determinada por muchos otros factores además del aprendizaje, entre otros: por la motivación, la oportunidad, las capacidades sensoriales y motoras del organismo.

Para aprender es necesario desarrollar diversas operaciones: percibir, observar, interpretar, analizar, asociar, expresar, retener, deducir, generalizar. La capacidad de asimilación del ser humano es la siguiente:

  • El 20% de lo que escucha
  • El 30% de lo que ve
  • El 40% de lo que ve y escucha
  • El 75% de lo que él mismo dice
  • El 90% de lo que él mismo hace

Cuanta más claridad y facilidad tenga un deportista para registrar su propio movimiento, las condiciones del entorno y la información que le da su entrenador, mejor será su aprendizaje.

Hay quien puede pensar que con este artículo estoy criticando a los profesionales que están trabajando en el pádel. Nada más lejos de mi intención. La finalidad de estas líneas es hacer pensar en lo difícil y compleja que es la tarea educativa, en lo tremendo y apasionante que es el reto que se plantea a los profesionales del pádel y en la necesidad de que cuestionemos sin cesar, cómo lo hacemos y cómo podemos mejorar para ganar en profesionalidad.

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